Para abarcar la realidad, nuestro cerebro sólo dispone de nuestros cinco sentidos, aunque hay quien piensa que existe un sexto sentido, que por razones evolutivas, hemos perdido o se nos ha atrofiado al dejar de ser presas o depredadores. Este es el de la Proximidad sensible que es la capacidad de percibir y ubicar el contenido del espacio que nos rodea, y por contenido se entiende todo lo vivo y lo inerte. Es decir, sin necesidad de los cinco primeros sentidos saber que hay algo o alguien detrás de nosotros, o al otro lado de la pared, o en la otra punta de la galaxia, según lo desarrollado que tengamos nuestro "sexto sentido".
Todos los sentidos tienen un órgano que les habilita y por más que buscamos no encontramos el que corresponde a la proximidad sensible. Damos por hecho que, estando la proximidad sensible en el terreno de lo metafísico, su órgano correspondiente también lo estará y ya desde las primeras civilizaciones mesopotámicas, se atribuía el origen de capacidades similares a la proximidad sensible, a la glándula pineal."El tercer Ojo".
Quién sabe si fuimos más elevados y hemos involucionado. Quién sabe si pensamos así porque somos más elevados y hemos evolucionado. Pero nuestro sexto sentido nos dice, que no somos el vértice de la pirámide en la cadena de depredación, y que por encima de nuestro nivel hay "otros" que nuestros cinco primeros sentidos no perciben.

No hay comentarios:
Publicar un comentario